Red de custodia, defensa y liberación de las semillas frente al monopolio corporativo. Protegemos la biodiversidad agrícola y los territorios vivos mediante iniciativas comunitarias, furtivas y anónimas: quien controla la semilla controla la comida, y quien controla la comida controla a los pueblos.
Anticorporativismo con las semillas
Corporaciones que reclaman como suyas semillas que los pueblos domesticaron durante milenios, convirtiendo un bien común en propiedad privada.
Transgénicos y tecnologías de esterilidad que obligan al campesino a comprar cada cosecha, atándolo al mercado año tras año.
El saqueo de variedades nativas y saberes ancestrales para privatizarlos y devolverlos empaquetados como producto.
Cada variedad criolla que desaparece es una biblioteca que se quema. La diversidad agrícola es memoria viva de la humanidad.
Soberanía alimentaria desde la base
Redes de semillas nativas y criollas gestionadas por las propias comunidades, sin intermediarios ni dueños.
Documentación y preservación de saberes campesinos e indígenas sobre siembra, selección y cuidado.
Capacitación en permacultura, siembra orgánica y reproducción de semillas libres.
Estudio de los impactos de los transgénicos en la biodiversidad y la salud.
Leyes que protejan las semillas criollas y prohíban su patentamiento.
Circulación de variedades fuera del mercado: regalar, sembrar y volver a compartir.
Defensa silenciosa del territorio
Redes que siembran y protegen parques, humedales, centros ecológicos, recintos naturales y zonas en riesgo de urbanización o saqueo.
Intercambio y redistribución discreta de variedades, sin dueño ni patente.
Intervenciones de reforestación y huertas urbanas que recuperan suelo y memoria verde.
Mapeo colaborativo y seguro de sitios vivos y de focos de amenaza corporativa.
Acompañamiento a comunidades que defienden sus fuentes de agua, bosques y suelos.
La discreción es protección. No buscamos crédito: buscamos que la semilla siga viva.
La soberanía alimentaria no empieza en el plato: empieza en la semilla. Quien controla la semilla controla la comida, y quien controla la comida controla a los pueblos.
Durante milenios los pueblos domesticaron, seleccionaron y compartieron las semillas. Ninguna corporación las inventó; solo aprendieron a cercarlas con abogados y patentes.
Código Semilla defiende lo que es de todos donde el mercado quiere ponerle precio y candado. Sembramos en lo abierto y en lo oculto, en el parque y en el humedal, en la huerta y en el territorio en disputa.
No pedimos permiso para defender la vida. La cuidamos, la sembramos y la liberamos.