Donde el dinero público se vuelve privado, nosotros abrimos la caja.
No es un denunciadero más: es un observatorio de choque que convierte la corrupción en algo visible, medible y vergonzoso. Datos abiertos + auditoría ciudadana + sátira + acción directa.
No es solo cuánto se roba: es que se roba a la vista de todos y sin consecuencias.
Cifras ilustrativas de referencia. El proyecto trabaja con datos verificables de fuentes públicas.
Cómo se roba sin que parezca robo
Pliegos a la medida, una sola oferta "casual", adiciones que multiplican el valor sin justificación.
Se paga por una vía, una ambulancia o un computador varias veces su precio de mercado.
Contratos de prestación de servicios para militantes, familiares y "asesores" que nunca aparecen.
Empresas fantasma que ganan licitaciones y subcontratan al que de verdad trabaja, quedándose con el margen.
Funcionarios que aprueban contratos y meses después aparecen en la nómina del contratista.
Puentes, hospitales y colegios que se pagan, se inauguran en maqueta y nunca se terminan.
Herramientas concretas para pasar de la indignación a la auditoría
Calcula cuánto de tus impuestos se pierde, en estimación, por corrupción.
Ejercicio ilustrativo. No es una cifra oficial ni una acusación: es una forma de volver tangible lo que no se ve.
Así se ve un contrato con sobrecosto. Datos de ejemplo
| Entidad | Objeto | Pagado | Mercado | Sobrecosto |
|---|
Plantilla lista para conectar datos abiertos reales (por ejemplo, SECOP). Los valores mostrados son ficticios.
Dónde duele más la corrupción. Datos de ejemplo
La caja se abre en la calle, no solo en un informe
Puesto callejero que "vende" contratos sobrevalorados con etiqueta de precio. La gente compara lo que costó con lo que debió costar.
Factura simbólica, física y digital, con lo que la corrupción te quitó ese año en salud, vías y educación.
Nombres, cifras y obras fantasma proyectadas sobre edificios públicos. La vergüenza, a la vista de todos.
Performance donde se subasta una obra inconclusa y nadie puja, porque ya la pagamos todos.
La corrupción no es un accidente ni un defecto moral aislado: es un sistema que se sostiene en nuestra indiferencia y en la impunidad.
Cada contrato inflado es una escuela que no se construye, una camilla que no llega, un río que no se limpia. No se roban cifras: se roban vidas.
LA CAJA NEGRA no pide permiso para mirar. Abre los datos, los cruza, los muestra y los traduce a algo que cualquiera entiende: lo que te quitaron.
No somos jueces ni fiscales. Somos los que abren la caja y no dejan que se vuelva a cerrar.
Los datos sin acción son solo otro archivo que nadie lee. Documenta, comparte y ejecuta un protocolo.
Entrar al Laboratorio de Acción Cómo unirse